QTI0083 Mi pareja ideal detesta cerebritos
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Generación 'ni-ni': ni estudia ni trabaja
Los jóvenes se enfrentan hoy al riesgo de un nivel de vida peor que el de sus padres - El 54% no tiene proyectos ni ilusión
JOSÉ LUIS BARBERÍA 22/06/2009
Tan preparados y satisfechos con sus vidas, y tan vulnerables y perdidos, nuestros jóvenes se sienten presa fácil de la devastación laboral, pero no aciertan a vislumbrar una salida airosa, ni a combatir este estado de cosas. El dato asomaba hace poco, sin estrépito, entre los resultados de la última encuesta de Metroscopia: el 54% de los españoles situados entre los 18 y los 34 años dice no tener proyecto alguno por el que sentirse especialmente interesado o ilusionado. ¿Ha surgido una generación apática, desvitalizada, indolente, mecida en el confort familiar? Los sociólogos detectan la aparición de un modelo de actitud adolescente y juvenil: la de los ni-ni, caracterizada por el simultáneo rechazo a estudiar y a trabajar. "Ese comportamiento emergente es sintomático, ya que hasta ahora se sobrentendía que si no querías estudiar te ponías a trabajar. Me pregunto qué proyecto de futuro puede haber detrás de esta postura", señala Elena Rodríguez, socióloga del Instituto de la Juventud (INJUVE).
La crisis ha venido a acentuar la incertidumbre en el seno de una generación que creció en un ámbito familiar de mejora continuada del nivel de vida y que ha sido confrontada al deterioro de las condiciones laborales: precariedad, infraempleo, mileurismo, no valoración de la formación. Las ventajas de ser joven en una sociedad más rica y tecnológica, más democrática y tolerante, contrastan con las dificultades crecientes para emanciparse y desarrollar un proyecto vital de futuro. Y es que nunca como hasta ahora, en siglos, se había hecho tan patente el riesgo de que la calidad de vida de los hijos de clase media sea inferior a la de los padres.
Ese temor ha empezado a extenderse, precisamente, entre la generación que de forma más abrumadora, siempre por encima del 80%, declara sentirse satisfecha con su vida. El virus del desánimo está minando la naturaleza vitalista y combativa de la gente joven aunque encontremos pruebas fehacientes individuales y colectivas de su consustancial espíritu de superación.
He aquí una muestra de resistencia a la adversidad extrema, junto a la prueba de cómo el discurso consumista ha resultado una trampa para tantos jóvenes audaces que creyeron en el maná crediticio y el crecimiento económico sin fin. "No podemos hacer frente a las hipotecas", resume Luis Doña, de 26 años, padre de una niña de 15 meses, presidente de la Asociación de Defensa de los Hipotecados, que pretende renegociar la deuda contraída con los bancos y recabar la ayuda de la Administración. Llevados por el entusiasmo de haber encontrado un empleo estable, como comercial de una multinacional, él y su compañera adquirieron hace cuatro años un crédito hipotecario de 180.000 euros a pagar en 30 años para comprar un piso. "Teníamos que abonar 800 euros al mes, pero es que ya estábamos pagando 600 de alquiler. Hace un año, de buenas a primeras, nos quedamos los dos sin trabajo y ya se nos ha agotado el paro. Hemos conseguido que el banco nos cobre únicamente los intereses de la deuda, pero es que son 560 euros al mes y no los tenemos, porque no nos sale nada. ¿Desmoralizados? Lo que estamos es desesperados y eso que nuestro caso no es tan dramático como el de otras familias que han sido desahuciadas, han tenido que refugiarse en casa de su madre o su suegra".
Eduardo Bericat, catedrático de Sociología de la Universidad de Sevilla, cree que la falta de ilusión hay que interpretarla, no tanto por los efectos de la crisis, como por el cambio cultural producido con anterioridad. "El modelo de vocación profesional que implicaba un proyecto vital de futuro y un destino final conocido, con sus esfuerzos y contraprestaciones, ha desaparecido. Ahora, la incertidumbre se impone en el trabajo y en la pareja y no está claro que la dedicación, el compromiso, el estudio o el título, vayan a tener su correspondiente compensación laboral y social", afirma. Si la pregunta clásica de nuestros padres y abuelos: "¿Y tú, que vas a ser?" pierde fundamento, se entiende mejor que los esfuerzos juveniles respondan, más que a la ilusión por un proyecto propio, al riesgo de quedar descartado. "Si no estudio, si no hago ese master...". Según el informe Eurydice, de la Unión Europea, sólo el 40% de los universitarios españoles tiene un trabajo acorde con sus estudios.
A los jóvenes no les resulta emocionalmente rentable comprometerse en un proyecto de vida definido porque piensan que estaría sometido a vaivenes continuos y que difícilmente llegaría a buen puerto. "Aplican la estrategia de flexibilizar los deseos y de restar compromisos; nada de esfuerzos exorbitantes cuando el beneficio no es seguro. Como el riesgo de frustración es grande, prefieren no descartar nada y definirse poco", explica Eduardo Bericat. A eso, hay que sumar un acusado pragmatismo -nuestros chicos son poco idealistas-, y lo que los expertos llaman el "presentismo", la reforzada predisposición a aprovechar el momento, "aquí y ahora", en cualquier ámbito de la vida cotidiana. De acuerdo con los estudiosos, esa actitud responde tanto a la sensación subjetiva de falta de perspectivas, como al hecho de que el alargamiento de la etapa juvenil invita a no desperdiciar "los mejores años de la vida" y a combinar el disfrute hedonista con la inversión en formación.
A falta de datos sobre el alcance del "síndrome ni-ni", el catedrático de Sociología de Sevilla explica que el pacto implícito entre el Estado, la familia y los jóvenes, pacto que compromete al primero a sufragar la educación y a la segunda a cargar con la manutención, alojamiento y ocio, hace creer a algunos jóvenes que en las actuales circunstancias pueden retrasar la toma de la responsabilidad. "Desarrollan una actitud nihilista porque no se les exige estar motivados, ni asumir responsabilidades y hay redes y paraguas sociales. En las convocatorias para cubrir plazas de becarios, me encuentro con aspirantes de treinta y tantos y hasta de cuarenta años, y lo curioso es que esos becarios se comportan como becarios. Es la profecía autocumplida. Si les llamas becarios y les pagas como tales terminarán convirtiéndose en becarios. Lo que me preocupa es la infantilización de la juventud", subraya.
"Los jóvenes de ahora no son capaces de arriesgar, son conservadores", constata Elena Rodríguez. ¿La tardía emancipación juvenil española (bastante por encima de los 30 años de media) es, sobre todo, fruto de la inestabilidad y precariedad del mercado laboral o consecuencia de ese supuesto conservadurismo? Aunque la diversidad y pluralidad de la juventud aconseja huir de las visiones unívocas, no se puede perder de vista que ellos no han tenido que vencer los obstáculos de las generaciones precedentes. "Miramos con descrédito la vida que nos ofrece la sociedad. Nuestros padres trabajaron mucho y se hipotecaron de por vida, pero tampoco les hemos visto muy felices. No es eso lo que queremos. La gente tiene pocas prisas para hacerse mayor", explica Letizia Tierra, voluntaria de una ONG. Por lo general, las personas que trabajan en asociaciones de ayuda juvenil tienden a repartir sus juicios con la medida de la botella medio llena, medio vacía.
"En el CIMO (Centro de Iniciativas de la Juventud) vemos apatía y falta de ilusión generalizada. Muchos de los 200.000 nuevos titulados universitarios anuales afrontan con pesimismo la búsqueda de empleo. Saben que hay un elevado porcentaje de puestos de cajeros, reponedores, almacenistas, dependientes, etcétera ocupados por diplomados o licenciados", afirma Yolanda Rivero, directora de esa asociación que atiende a diario a más de 600 jóvenes. Con todo, descubre también a muchos jóvenes capaces de adaptarse y de asumir retos y riesgos. "La generación JASP (jóvenes sobradamente preparados) tiene la ventaja de su mayor formación. A la vista del panorama, continúan formándose, viajan, trabajan, de camarero, si es preciso, para pagarse un master y aprovechan sus oportunidades, aunque, eso sí, en casa de papá y mamá hasta los 35 años, por lo menos".
El catedrático de Psicología Social Federico Javaloy, autor del estudio-encuesta de 2007, Bienestar y felicidad de la juventud española, cree probado que nuestros jóvenes no son apáticos y desilusionados, aunque lo estén, por contagio ambiental. "Lo que pasa es que rechazan el menú laboral que les ofrecemos. El fallo es nuestro, de nuestra educación y nuestros medios de comunicación", sostiene. Aunque las ONG encauzan en España las inquietudes que los partidos políticos son incapaces de acoger, tampoco puede decirse que la participación juvenil en ese campo sea extraordinaria. "Algo menos del 10% de los jóvenes participa en algún tipo de asociación, deportivas, en su mayoría, pero el porcentaje que lo hace en las ONG no llegará, seguramente, al 1%", indica el catedrático de Sociología de la UNED, José Félix Tezanos. Autor del estudio Juventud y exclusión social, Tezanos detecta entre los jóvenes una atmósfera depresiva, un proceso de disociación individualista, condensado en la expresión "sólo soy parte de mí mismo" y el debilitamiento de la familia. "Se está produciendo una gran quiebra cultural. Los componentes identitarios de los jóvenes no son ya las ideas, el trabajo, la clase social, la religión o la familia, sino los gustos y aficiones y la pertenencia a la misma generación y al mismo género; es decir: elementos microespaciales, laxos y efímeros", subraya.
El sociólogo de la UNED se pregunta hasta cuándo aguantará el colchón familiar español y qué pasará cuando se jubilen los padres que tienen a sus hijos viviendo en casa. A su juicio, el previsible declive de la clase media, la falta de trabajos cualificados -"el bedel de mi facultad es ingeniero", indica-, el becarismo rampante, la baja natalidad y el desfase en gasto social respecto a Europa están creando una atmósfera inflamable que abre la posibilidad de estallidos similares a los de Grecia o Francia. "Podemos asistir al primer proceso masivo de descenso social desde los tiempos de la Revolución francesa", augura.
Más apocalíptico se manifiesta Alain Touraine en el prólogo del libro de José Félix Tezanos. "Nuestra sociedad no tiene mucha confianza en el porvenir puesto que excluye a aquellos que representan el futuro" (...) "Se piensa que los jóvenes van a vivir peor que sus padres", escribe el intelectual francés. Y añade: "Avanzamos hacia una sociedad de extranjeros a nuestra propia sociedad" (...) "Si hay una tendencia fuerte, es que tendremos un mundo de esclavos libres, por un lado, y a un mundo de tecnócratas, por otro" (...) "Los jóvenes tienen que trabajar de manera tan competitiva, que se acaban rompiendo (...) No están sólo desorientados, es que, en realidad, no hay pistas, no hay camino, no hay derecha, izquierda, adelante, detrás".
Nadie parece saber, en efecto, con qué se sustituirá la vieja ecuación de la formación-trabajo-estatus estable, si, como pregonan estos sociólogos, la educación en la cultura del esfuerzo toca a su fin y gran parte de los empleos apenas darán para malvivir. Aunque estamos ante una generación pragmática que no ha soñado con cambiar el mundo, muchos estudiosos creen que la juventud no permitirá, sin lucha, la desaparición de la clase media. "El mundo que alumbró la Ilustración, la Revolución francesa y la Revolución industrial está agotado. La superproducción y la superabundancia material en estructuras de gran desigualad social carecen de sentido, hay que repensar muchas cosas, construir otra sociedad", afirma Eduardo Bericat.
Las dinámicas encaminadas a establecer nuevas formas de relaciones personales, la búsqueda de una mayor solidaridad y espiritualidad, más allá de los partidos y religiones convencionales, los intentos de combatir la crisis y de conciliar trabajo y familia, el ecologismo y hasta el nihilismo denotan, a su juicio, que algo se mueve en las entretelas de esa generación. "Son alternativas que, aisladamente, pueden resultar peregrinas, pero que, en conjunto, marcan la búsqueda de un nuevo modelo de sociedad", dice el profesor. ¿Será posible que esta juventud supuestamente acomodaticia y refractaria a la utopía sea la llamada a abrir nuevos caminos?
Fuente: El PAÍS aquí
Aunque el modelo motivacional de la Pirámide de Maslow cuenta ya con más de medio siglo y cada vez tiene más detractores, para aquellos que no somos duchos en psicología puede servir como una buena aproximación en orden cero de los objetivos a conseguir en la vida.
Ya estamos en verano -ayer fue el solsticio astronómico- y la semana que viene finalizan mis obligaciones como docente por este curso.
Y es un buen día para la reflexión: cuando empecé a bloguear allá en 2003 apenas sí había superado el escalón uno; los más veteranos de mis lectores recordarán mis quejas acerca de la situación del mercado de trabajo.
Ahora, dada la aún peor situación del actual del empleo, me doy por satisfecha sabiendo que este año cobraré vacaciones y todo, aunque siga contratada como interina y a media jornada (lo que significa tambien medio sueldo) y ya haya impartido clases en ESO de todas las áreas para las que estoy habilitada y en ocasiones para algunas más, en virtud de la polivalencia curricular.
Lo que me recuerda que sigo atascada en el peldaño dos.
Esto significa que aunque los tiempos sean muy adversos, tengo que ponerme en serio a conseguir un contrato en mejores condiciones.
Y que aún no hay tiempo ni dinero para ponerme a buscar activamente una pareja con la que construir un proyecto serio para formar una familia.
No ha aparecido ninguno de mis seis alumnos suspensos a la convocatoria extraordinaria de examen de recuperación de la asignatura optativa de Astronomía.
Clamoroso vacío, silencio denso.
Yo también soy Sacerdotisa del Desierto.
Hoy, en una pirueta más de surrealismo, me ha tocado participar en un taller de percusión con mis alumnos de segundo de ESO, exponiendo no sólo mi aspecto científico hablando superficialmente sobre ondas, frecuencias y nodos sino mostrando sobre todo mi lado más artístico y chamánico.
¡Hoy me he sentido como Feynman! :)

In questa reggia, or son mill'anni e mille,
un grido disperato risonò.
E quel grido, traverso stirpe e stirpe
qui nell'anima mia si rifugiò!
Principessa Lou-Ling,
ava dolce e serena che regnavi
nel tuo cupo silenzio in gioia pura,
e sfidasti inflessibile e sicura
l'aspro dominio,
oggi rivivi in me!
La Folla
Fu quando il Re dei Tartari
le sette sue bandiere dispiegò.
Turandot
Pure nel tempo che ciascun ricorda,
fu sgomento e terrore e rombo d'armi.
Il regno vinto! Il regno vinto!
E Lou-Ling, la mia ava, trascinata
da un uomo come te, come te
straniero, là nella notte atroce
dove si spense la sua fresca voce!
La Folla
Da secoli ella dorme
nella sua tomba enorme.
Turandot
O Principi, che a lunghe carovane
d'ogni parte del mondo
qui venite a gettar la vostra sorte,
io vendico su voi, su voi
quella purezza, quel grido e quella morte!
Quel grido e quella morte!
Mai nessun m'avrà!
Mai nessun, nessun m'avrà!
L'orror di chi l'uccise
vivo nel cuor mi sta.
No, no! Mai nessun m'avrà!
Ah, rinasce in me l'orgoglio
di tanta purità!
Straniero! Non tentar la fortuna!
Gli enigmi sono tre, la morte una!
Calaf
No, no! Gli enigmi sono tre,
una è la vita!
Turandot
No, no! . . .
. . . Gli enigmi sono tre, la morte è una!
Calaf
Gli enigmi sono tre, una è la vita!
(Turandot, música de Giacomo Puccini y Franco Alfano y libreto de Giuseppe Adami y Renato Simoni.)
Para vuestra tranquilidad, os contaré que ayer me tomé la tarde de asueto. Quedé con unas cuantas amigas y nos fuimos a una cafetería a charlar de cosas más o menos intrascendentes.
Después volví a casa, y aprovechando que anoche estaba sola, me puse a escuchar un rato mi música favorita, al tiempo que amontonaba en un rincón los asientos y seguía el compás con algunos pasos de danza en medio del salón.
Antes de acostarme pensé en las palabras de JTC: en esos dos o tres alumnos, que recordarán lo más importante de lo que les he enseñado y ellos han estudiado día tras día a lo largo del curso...
Y pensé también en todas las cosas buenas que el curso ha traído consigo:
- Nuevos amigos,
- Nuevos proyectos,
- La posibilidad de hacer realidad el sueño de impartir unas primeras clases de astronomía elemental a unos adolescentes en una asignatura optativa cuatrimestral de ampliación de Ciencias Naturales,
- La aventura de unas cuantas clases semanales fuera de mi ámbito habitual de enseñanza, en virtud de la polivalencia curricular y la necesidad de ajustar horarios... que me han hecho descubrirme como profesora de lengua, de atención a la diversidad y, sobre todo, de Alternativa a la Religión...
La Alternativa a la Religión, asignatura inclasificable donde las haya que finalmente se convirtió en una Historia y Cultura de las Religiones, la mejor hora de clase de toda la semana, gracias, sobre todo, a un grupo de alumnos sencillamente excepcional y donde tuvimos la oportunidad de charlar, debatir y abordar todo tipo de cuestiones sobre lo divino, lo humano, lo racional y lo irracional.
Gracias a tod@s. :)
Alguien dijo que la civilización no suprime la barbarie, sino que la perfecciona.
Y la civilización actual tiene sus sistemas de control. A aquellos que saben no se les permite reproducirse debido a sus limitaciones económicas y a su necesaria disponibilidad para la total movilidad a menos que ya pertenezcan a una élite social que le permitan realizar todas esas actividades sin grandes quebraderos de cabeza. Y aquellos que no saben, se reproducen sin medida. La sociedad necesita masas de ignorantes zombies manipulables fácilmente a las que se las (de)forma de manera estabulada. Y yo formo parte de ello, contribuyendo a ese oscuro designio día tras día, y tampoco puedo escapar...
"Si la aristocracia es tu odio, tu meta y tu fin,
¿es por el pueblo, o tal vez esa lucha es por ti?"
Evita.- Versión española del libreto de Tim Rice
Hoy he impartido las últimas clases del curso ordinario. Creo que la mayoría de mis alumnos esperaban que hubiera llevado algo para un pequeño festejo final, pero después de que a la vuelta de las vacaciones de Semana Santa repartiera huevos de chocolate a modo de Monas de Pascua y la típica macarra* de turno me amenazara con denunciarme por darle de comer algo que le hiciera luego que le doliera la tripa, he preferido no llevar nada.
Tampoco me ha parecido el momento de grandes discursos al estilo de Última Lección de Universidad estadounidense. Mis alumnos estaban cansados y ansiosos, con ganas de marcharse ya. Acabé enumerando las últimas calificaciones, la fecha límite de entrega de trabajos pendientes y las recuperaciones; hice una pequeña recapitulación de todo el curso, permití que formularan tres o cuatro preguntas, incluida una que prometí el primer día de curso que respondería el último día de clase, -cosa que he hecho- y he dado por finalizada la sesión deseándoles un feliz verano.
Según algunos teóricos de la educación, ahora es el momento de la práctica reflexiva. Pero hoy estoy cansada** y lo dejo propuesto como ejercicio para el ingenioso lector. Por hoy.
*macarra: Reconozco que este término de argot está un tanto anticuado. Más bien me refiero a una adolescente que por su indumentaria parece acabada de llegar del rodaje de El Apocalipsis Cani.
** cansada: Un profesor, a diferencia de un minero, no excava bajo tierra. Pero día tras día se tiene que enfrentar a la rebeldía de los alumnos en un instituto.
¡Pobre chica, la que tiene que servir!
Más valiera que se llegase a morir;
porque si es que no sabe por las mañanas brujulear,
aunque mil años viva,
su paradero es el hospital.
Cuando yo vine aquí
lo primero que al pelo aprendí,
fue a fregar, a barrer,
a guisar, a planchar y a coser;
pero viendo que estas cosas
no me hacían prosperar,
consulté con mi conciencia
y al punto me dijo "Aprende a sisar."
"Aprende a sisar, aprende a sisar."
Salí tan mañosa, que al cabo de un año
tenía seis traies de seda y satén.
A nada que ustedes discurran un poco,
ya saben o al menos,
ya se han figurao
de dónde saldría
para ello el parné.
Yo iba sola por la mañana a comprar
y me daban seis duros para pagar:
y de sesenta reales gastaba treinta,
o un poco más,
y lo que me sobraba me lo guardaba un melitar.
Yo no sé como fue
que un domingo después de comer.
Yo no sé que pasó,
que mi ama a la calle me echó;
pero al darme el señorito
la cartilla y el parné
me decía por lo bajo:
"Te espero en tal parte tomando café."
"Tomando café, tomando café."
Después de este lance serví a un boticario,
serví a una señora que estaba muy mal;
me vine a esa casa y aquí estoy al pelo,
pues sirvo a un abuelo
que el pobre está lelo
y yo soy el ama,
y punto final.
Hoy se celebra la festividad de Santa Rita de Cascia, patrona de los imposibles.
Y por eso, esta hereje le pide dos imposibles: que la ciencia resulte más atractiva para los jóvenes y que deje de ser una muerta de hambre itinerante que no pueda ni plantearse formar una familia con su modus vivendi.
Y es que ambas cosas quizás estén más relacionadas de lo que parece en principio. Este año he tenido la oportunidad de impartir una asignatura de crédito variable optativa cuatrimestral a dos grupos con el fin de fascinar a mis alumnos por las ciencias en general y las ciencias del espacio en particular.
Mi primer grupo de alumnos eligió esta asignatura voluntariamente, y muchos estaban ilusionados con esto de ser científicos. Sin embargo, su decepción fue absoluta a partir del día en que uno de mis alumnos más entusiastas me preguntó de sopetón:
- ¿Cuánto dinero gana un astrónomo?
- Bueno, depende de la experiencia que tenga, dónde se encuentre... Cuando empiezan suelen ser becarios y ganan muy poco; otros más o menos como un profesor a tiempo completo; los directivos algo o bastante más... Y los hay que incluso llegan a hacerse ricos... pero esos puedes contarlos con los dedos de las manos, casi...
- ¿Cuánto dinero ganas tú ahora?
- Eso no te lo voy a decir. Pero puedes tratar de informarte por ahí... - Le sugerí, al tiempo que le indicaba un ordenador.
Pasados un par de meses, mis alumnos amantes del cotilleo, además de las maravillas del cosmos, descubrieron que yo, a pesar de saber según ellos "tantas cosas que les resultaban tan lejanas", con el tipo de contrato que tengo, a mi edad... Hago títeres para llegar a fin de mes, trabajo con un ordenador portátil que tiene ocho años, no tengo dinero para comprarme un coche propio, vivo de alquiler y no puedo plantearme por cuestiones económicas ni de movilidad casarme todavía ni tener descendencia...
Les dije que había gente que sí, que ganaba más que yo, y que desempeñaban puestos mucho más interesantes... pero que la inmensa mayoría de la gente de mi edad que conozco que se dedican a la ciencia, si su familia no disponía previamente de una gran capacidad pecuniaria, pasaban por las mismas estrecheces que yo y dificultades personales a la hora de estabilizar su vida en forma de una pareja convencional o no tanto... Pero que a la inmensa mayoría no les importaba vivir así, porque tenían mucho entusiasmo e ilusión puesta en la ciencia.
- ¡Pues mira que son tontos a pesar de todo! Yo quiero tener familia e hijos, y ganar dinero. No merece la pena ser científico. - Me espetó mi desilusionado alumno.
Puede que haya quienes consideren que es una falta de profesionalidad por mi parte el revelar todos estos detalles, pero a mí me parece que es un acto de absoluta hipocresía el que se oculte a los jóvenes promesas científicos esta realidad, cuando no de absoluta falta de honradez a modo de intento de captación sectaria(*).
(*) Se nota que estas dos últimas semanas se ha abordado el fenómeno de las sectas destructivas en la asignatura de Historia y Cultura de las Religiones que imparto este curso en virtud de la polivalencia curricular, ¿verdad?
Solía tener la costumbre de comentar al saludar a uno de mis más queridos t'hy'la(*) con la expresión Siempre nos quedará Vulcano, ¿o no? y ahora, tras el visionado de la última película de Star Trek, el significado de la misma se ha hecho mucho más patente que nunca.
(ATENCIÓN: El siguiente texto contiene detalles sobre el desarrollo de la película Star Trek XI - 2009)
No quiero hacer un comentario sobre la película en sí, pero sí sobre el mensaje que a mí me ha inspirado. Soy fan de Star Trek desde mi adolescencia, pero sin extremismos, si bien se ha dicho de mí que tengo sangre romulana circulando por mis venas o que a veces, al igual que Spock, me he sentido medio humana medio otra cosa, a caballo entre las crisis de la llegada a la edad adulta y un neoplatonismo mal enfocado.
Confieso que también fui de las chicas que durante su adolescencia suspiraban por Spock, al igual que confesó públicamente una socia de Mensa a la que entrevistaron en TV3 no hace mucho. Y, al mismo tiempo, también me he sentido repelida por él.
Pero los tiempos cambian y llega el momento de hacer el relevo generacional definitivo para mantener a flote la franquicia. Así que los guionistas han decidido hacer borrón y cuenta nueva y empezar otra vez desde el principio, adaptando el guión a las necesidades actuales. O casi. ;)
Reconozco que los guionistas han acertado en volverle a dar al personaje de Spock la importancia que se merece. No olvidemos que en el episodio piloto de la serie original el personaje de Spock como primer oficial con sentimientos reprimidos era interpretado por ¡una mujer!, así que desde la perspectiva del análisis comparativo de historias, Spock es un personaje que aporta perspectivas femeninas en una serie de paradigma dominante patriarcal, como nos recuerda Leonard Nimoy con el símbolo de la triple Luna que porta en su cinturón (idéntico al de un brazalete que suelo llevar en ocasiones especiales). Claro que eso mismo también podría relacionarse con la posible lucha sin cuartel entre el Spock creciente y el Spock menguante que finalmente se resolverá... con lógica inesperada, creo. ;)
Pero lo que más me ha impactado por parte de los guionistas es la posible lectura simbólica a la destrucción del planeta Vulcano: reprimir o anular nuestros sentimientos e impulsos primarios de manera prolongada (como propone la cultura vulcaniana) puede llevar a una explosión de los mismos en forma de ira o venganza de forma abierta (como los romulanos) o encubierta (como los propios vulcanianos).
Por estas razones, las culturas vulcanianas y romulanas se encuentran abocadas al dedsastre, porque negarse a sí mismos o dejarnos llevar de manera descontrolada por los mismos conduce a la destrucción. En estas cuestiones, parece que la sensatez está en el equilibrio y el dominio de las emociones, en saberlas controlar y gestionar con sabiduría, en lo que hoy se ha popularizado con el nombre de Inteligencia Emocional.
Por otra parte, la tradición vulcaniana (que podrían identificarse con el racionalismo cartesiano y las formas más habituales de materialismo científico) deben ser preservadas y cuidadas. En este caso, la postura del joven Spock me parece, como él mismo calificaría, fascinante y constructiva. Si bien el consejo científico vulcaniano se ha burlado reiteradamente de los orígenes del personaje (recordemos la endogamia cada vez más acuciante que sufren ciertos círculos científicos), es el propio Spock el que manifiesta su agradecimiento a lo que ha aprendido de esa tradición.
De forma ulterior es Spock el que se ha de encargar de salvarlos personalmente, aunque el Consejo vulcaniano considerara en principio que éste desempeñaba un papel inferior al de ellos mismos en su propio retiro consagrado exclusivamente al intelecto que al de Spock como miembro de la Flota Estelar. ¿Una metáfora de lo que es hoy en día la enseñanza y la divulgación de la ciencia?
También conviene recordar que en el último momento, es el propio Kirk quien le sugiere a Spock que, una vez que Vulcano ha sido destruido por completo, tal vez sea más adecuado que dedique sus esfuerzos a tratar de recolonizar un nuevo hogar para Vulcano y sacar a flote su civilización. A esto, Spock le aclara que puede contribuir a este fin con su labor en la Flota Estelar.
Claro que otra posible interpretación de la desaparición de Vulcano es un cambio de paradigma en lo que se refiere a la identificación cultural del pueblo vulcaniano con etnias reales. Si bien en TOS se tendía a identificabar a los Vulcano con Alemania o Japón, ahora más bien parece que se podría identificar con algunos grupos religiosos minoritarios, como quizás los judíos o los (neo)paganos.
Mención aparte merece la venganza servida en frío que planea Nero. Antepone la venganza incluso a la supervivencia de sí mismo, su tripulación y su cultura. La propia narración muestra lo futil de la acción.
Por otra parte, está la relación con los padres. Por una parte está la ausencia de padres (en Kirk la de su padre y en Spock la posterior desaparición de su madre)y la diversificación de las formas de la familia en los tiempos actuales.
Spock no parece entrar en un conflicto abierto con ninguno de sus padres, si bien parece no tener en alta estima, al menos al principio, la herencia humana de su madre, llegando casi a culpar a su padre de haberse casado con ella. Por último, una vez que ésta desaparece es cuando comienza a valorar la Tierra como el único hogar que le queda. En última instancia, el propio Sarek, renuncia a parte de su tradición vulcaniana y llega a reconocer ante Spock que se casó con Amanda, su madre, no sólo por lógica racional, sino también por genuino amor.
En lo que se refiere a Kirk, existe el cambio introducido en su personaje, mucho más rebelde que el de la serie original, con perfil de delincuente juvenil y que llega a organizar una reyerta por una chica atractiva (Uhura) digna de algunas legendarias convenciones de Mensa en el más puro estilo Star Trek.
Por último está el nuevo affaire de Spock: Nyota Uhura. ¿Qué mejor nombre para la novia de un [¿astro?]físico que el de Estrella? ¡Olé por los guionistas! (El trabajo no es perfecto, pero se lo han currado bien)
Y recuerden, bienaventurados los que giran en círculos, porque ellos serán llamados ruedas. ;)
(*)(Según una de las novelas que circulan por ahí sobre el universo de Star Trek, t'hy'la en la lengua artificial vulcaniana creada por Marc Okrand es una palabra que designa a los amigos, hermanos y/o amantes)
Y yo tan lejos de Granada. *snif*
Esto es un Palo de Mayo, en torno al cual se baila, y no es una Cucaña.
“Sixteen Tons - Tennessee Ernie Ford”
Some people say a man is made outta mud
A poor man's made outta muscle and blood
Muscle and blood and skin and bones
A mind that's a-weak and a back that's strong
You load sixteen tons, what do you get
Another day older and deeper in debt
Saint Peter don't you call me 'cause I can't go
I owe my soul to the company store
I was born one mornin' when the sun didn't shine
I picked up my shovel and I walked to the mine
I loaded sixteen tons of number nine coal
And the straw boss said "Well, a-bless my soul"
You load sixteen tons, what do you get
Another day older and deeper in debt
Saint Peter don't you call me 'cause I can't go
I owe my soul to the company store
I was born one mornin', it was drizzlin' rain
Fightin' and trouble are my middle name
I was raised in the canebrake by an ol' mama lion
Cain't no-a high-toned woman make me walk the line
You load sixteen tons, what do you get
Another day older and deeper in debt
Saint Peter don't you call me 'cause I can't go
I owe my soul to the company store
If you see me comin', better step aside
A lotta men didn't, a lotta men died
One fist of iron, the other of steel
If the right one don't a-get you
Then the left one will
You load sixteen tons, what do you get
Another day older and deeper in debt
Saint Peter don't you call me 'cause I can't go
I owe my soul to the company store.

Hoy es el Día de la Tierra.
¿Existen los niños índigo?
mar abr 21 11:19
Niños jugando con vegetales gigantes (Foto: Getty)
El concepto de “niño índigo”, niños con un aura de color entre violeta y azul, acuñado a principios de los años 80, no se generalizó y tomó fuerza hasta el año 1998, con la publicación del libro “Los niños índigo: los nuevos chicos han llegado”.
A través del mismo sus autores Lee Carroll y Jan Tober defienden la existencia de una nueva generación de niños poseedores de un estadio evolutivo superior al resto de los humanos. Según estos escritores, su evolución no se centra en un concepto físico sino en un plano metafísico, hablan de unas mayores capacidades para entender y modificar el mundo y consideran que dichos niños han venido para romper los esquemas sociales actuales y terminar con los males de la humanidad. Los seguidores de estas creencias llegan a asegurar que estos menores poseen capacidades telepáticas e incluso sanadoras.
Según esta corriente, los niños índigo son inteligentes y despiertos, poseedores de una gran capacidad para empatizar con sus semejantes. Sus cualidades artísticas y creativas son también un rasgo a destacar. Unido a todo lo anterior, se hace hincapié en sus problemas para acatar órdenes y respetar las pautas establecidas, lo que en ocasiones les puede llevar a reaccionar con violencia contra si mismos y contra sus semejantes. Aunque quizás la característica más evidente de estos pequeños es su autoestima y el gran concepto que de ellos mismos tienen.
Se ha llegado a asegurar que los niños índigo poseen un sistema inmunológico mucho más evolucionado. Para justificar dicha afirmación se habla de un experimento realizado en una universidad de Estados Unidos (no se concretó nunca el nombre), en el cual se expusieron células de niños índigo a enfermedades como el SIDA y el cáncer (no se concreta el tipo de células usadas ni el tipo de cáncer), con el resultado de que dichas células no contraían la enfermedad. Si alguien busca información médica sobre dicho experimento perderá el tiempo, ya que nada se ha publicado al respecto y en el caso de que fuese cierta la información, su importancia para la ciencia sería de tal magnitud que bien valdría alguna reseña escrita. Lo que hace pensar que toda la información es falsa.
Preguntas como; ¿Vino su hijo al mundo con uso de la razón, y actúa como tal?, ¿Tiene un sentimiento de merecer estar aquí y ahora? ¿Tiene dificultades con la disciplina y la autoridad?, ¿Se rehúsa a hacer ciertas cosas que se le ordenan? Respondidas de forma afirmativa, llevan a Carroll y a Tober a catalogar a un niño como niño índigo.
Y ahora me pregunto, ¿no son estas cuestiones demasiado genéricas? ¿Es posible que unos padres, ante enfermedades como la hiperactividad o el síndrome de déficit de atención, y frente al temor a la medicación y a los efectos secundarios de la misma, prefieran agarrarse a la posibilidad de que su hijo se encuentre en un plano evolutivo diferente y que sea un niño índigo?
Para más información os sugiero que visitéis www.kryon.es, lugar de encuentro para los seguidores de estas ideas metafísicas.
Por Alicia G. García
Me reenviaron ayer una presentación de la Campaña de Solidaridad de Cáritas para el presente curso 2008-2009 [Navidad]. (Información institucional de Cáritas aquí)
La presentación se puede descargar aquí. Material complementario oficial de la campaña Sociedad Anónima se puede encontrar en este enlace.
Y sí, lo que contiene la presentación son mensajes sobre la búsqueda de la justicia social con metáforas. Como dice un viejo dicho: El movimiento se demuestra andando.
ENERGIAS LIBRES - PRESENTE Y FUTURO from MIZAR-PETRUS on Vimeo.
¡Yo quiero un generador de Energías Libres de ésos!... Y violar de una vez por todas a [el Segundo Principio de la Termodinámica enunciados por] Kelvin y a Clausius...
Y conocer a los Agentes de Matrix ésos...
Ejercicio propuesto para quien tenga tiempo libre y no tenga mejor cosa que hacer: Calcular el Crackpot Index del documental.